Casi todos los bares dicen que sus croquetas son caseras. Hay cuatro cosas que lo delatan y ninguna falla.
1. La forma
La croqueta casera se hace a mano, así que ninguna es igual a la otra. Unas más gordas, otras más largas, alguna torcida. Si te llegan ocho croquetas idénticas, calibradas al milímetro, han salido de un molde industrial.
2. El corte
Ábrela por la mitad. La casera tiene la bechamel cremosa y con tropiezos visibles: hebras de pollo, taquitos de jamón, trozos de cocido. La industrial es una pasta lisa y uniforme, del mismo color de arriba abajo.
3. Cómo se comporta al morder
La buena se derrite. Si al morderla el relleno se mantiene compacto como una goma, la bechamel lleva demasiada harina o almidones añadidos para que aguante el transporte.
4. El rebozado
El pan rallado casero es irregular y se dora a manchas. El industrial es un rebozado fino, uniforme y de color naranja parejo, porque va coloreado.
Las nuestras, por si te lo preguntas
Hacemos la bechamel en el bar y las rebozamos a mano cada día. De pollo asado —con nuestro propio pollo deshuesado a mano—, de jamón y de cocido de puchero.
La de pollo asado es la que más nos piden, y tiene su lógica: el pollo viene del mismo asador que vendemos entero.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si una croqueta es casera?
Por la forma y por el corte. La casera es irregular, no todas iguales, y al abrirla la bechamel es cremosa y se ve el tropiezo. La industrial es clavada una a otra y por dentro es una pasta uniforme.
¿Las croquetas caseras se pueden congelar?
Sí, y de hecho mejoran: se rebozan mejor y se fríen sin romperse cuando están bien frías. Lo que no aguanta es congelarlas ya fritas.
¿Por qué se abren las croquetas al freír?
Casi siempre por bechamel poco espesa o por aceite poco caliente. Con la bechamel bien hecha y el aceite a 180° no se abren.
¿Cuántas croquetas por persona?
Seis por persona como entrante, o tres o cuatro si hay más platos en la mesa.
Están en nuestra página de croquetas, en raciones de 6 y de 10, o sueltas si quieres probarlas.